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  • Foto del escritorCarlos San Román

Bienvenidos al mundo de los OKR

Actualizado: 10 abr 2023


Lo primero que debo decir, es que estamos algo tarde, pero más vale tarde que nunca. El viaje de los OKR comenzó de manera digamos “formal” aunque con otro nombre, a principios de la década del 70 de siglo pasado, es decir que tiene más de 50 años encima y por supuesto han evolucionado, pero sin perder su esencia. Fueron creados inicialmente por Andy Grove y luego perfeccionados y llevados al mundo empresarial por John Doerr, ambos directivos de Intel.


¿Qué son los OKR?


La sigla significa Objectives & Key Results (Objetivos y Resultados Clave). Podemos encontrar varias definiciones, pero quizá la más general gira en torno a un sistema colaborativo de fijación de objetivos, que asegura el seguimiento de los resultados de manera dinámica y el alineamiento de los equipos en torno a objetivos comunes de una manera muy transparente. Cada OKR está compuesto por un Objetivo motivador y cualitativo que inclusive puede resultar ambiguo y algunos (pocos) Resultados Clave cuantitativos que son siempre completamente medibles.


Acá un ejemplo ficticio:

Objetivo: “Batir el récord de crecimiento y hacer sostenible el negocio” Resultado Clave 1: “Llevar las ventas anuales de 50 millones a 70 millones” Resultado Clave 2: “Elevar la utilidad bruta de 19% a 23%” Resultado Clave 3: “Lograr un NPS (Net Promoter Score) mayor a 70”


Ok, y ¿Qué tiene de especial esto? Pues desde mi punto de vista, esta es una gran herramienta para lograr ejecutar la estrategia de la compañía sea esta muy elaborada o simple. Quienes estamos en el mundo de los negocios y la empresa, sabemos bien que es quizá más complejo ejecutar que definir la estrategia, lo cual por supuesto tiene sus propios retos. Una gran parte sino la mayoría de las estrategias, suelen quedarse en el papel por falta de una ejecución consistente.


Leí en algún momento un artículo que comentaba que implementar OKR en una organización se asemeja a bajar de peso. Es simple y a la vez complejo. Es simple de entender, ya que, si quemamos más calorías que las que consumimos, lo más probable es que perdamos peso (simplificación no apta para nutricionistas). Si ingerimos 1,800 calorías diarias y con la vida activa y un poco de ejercicio, quemamos 2,300, entonces perderemos peso. Simple de entender, ¿no? Consumimos menos de lo que quemamos, y perdemos peso. Ahora apliquémoslo, hagámoslo de manera consistente y siempre. Eso es complejo.

Lo mismo sucede con los OKR. Es fácil de entender, se los aseguro, pero implementarlo, hacer que gire la rueda y que se mantenga en movimiento, toma tiempo y requiere esfuerzo y dedicación. Pero las evidencias de años nos dicen que funciona y funciona bien.


Ejemplos, ventajas y desventajas, cómo implementarlos, su relación con los KPI (que no son lo mismo), su nexo con la evaluación del desempeño y muchos otros temas, en siguientes entradas del blog.


¡Saludos!



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